Por (Todas
las Escrituras son de la Biblia Versión Amplificada, Primera
Impresión, Octubre 2000 Prólogo
El Señor Jesús nos dijo en Juan 16:33 "En
el mundo tenemos tribulaciones, aflicciones, angustias y frustraciones,
pero tengan gozo, coraje, confianza, certeza;
Porque Yo he vencido al
mundo, lo he privado del poder de dañar, perjudicar, lo he
conquistado (para ti)". Estas
palabras son una exhortación acerca del poder del gozo,
al enfrentar las tribulaciones de la vida. La pregunta no es si
vendrán las tribulaciones a nuestra vida, sino como nos enfrentaremos a
ellas. Recuerde, Jesús dijo, "...pero tengan gozo", o sea "ser gozoso". Así que las tribulaciones
aparecerán en nuestro camino y cuando vengan podremos enfrentarnos a
ellas a la manera de Dios.
La Palabra de Dios nos
dice: "Tened sumo
gozo" ó "Estad
completamente gozosos, mis hermanos,
siempre que
se vean
envueltos ó
se enfrenten a
las tribulaciones
de cualquier clase, ó
caigan en
varias tentaciones"
(Santiago 1:2). Por
favor, escuchen cuidadosamente, no importa cual sea la naturaleza de la
tribulación. "Cualquier clase" de tribulación
es lo que la
Palabra habla
aquí. Lo
importante es
saber que
tenemos disponible la fuerza del gozo para pasar a través
de las tribulaciones y vencer sus efectos sobre nosotros.
El gozo divino es el fruto del
Espíritu Santo y es una fuerza sobrenatural que Dios nos da para usar y
vivir. Viene de las profundidades de nuestro ser (nuestro espíritu) y
fluye hacia fuera, afectando las otras partes de nuestro ser, que son
nuestra alma y nuestro cuerpo. Cuando ejercitamos nuestra fe y nos
rendimos al Espíritu Santo que llevamos dentro, dejando que nuestro
gozo fluya, entonces estamos enfrentando y manejando las tribulaciones a
la manera de Dios. La palabra de Dios nos dice: "Regocíjense en el Señor siempre – gócense, alégrense en El; de nuevo os digo, regocíjense." (Fil 4:4). " Siempre" es una de las palabras claves. La palabra del Señor dice, "...no estén apenados ni deprimidos, pues el gozo del Señor vuestra fuerza y fortaleza es" (Nehemias 8:10). Aún en el momento de escribir estos pensamientos, estoy enfrentando, peleando y pasando a través de las tribulaciones de la vida. Dios me habló hace algunos años atrás y me dijo: "No permita que las circunstancias y las situaciones de la vida afecten su caminar espiritual; deje que su caminar espiritual afecten las circunstancias y situaciones de la vida". Caminemos juntos en el Espíritu y en la victoria que tenemos en Cristo.
¿Por qué debemos
nosotros de "Tener sumo gozo", al momento de enfrentarnos a
las tribulaciones? Para nuestra mente y razonamiento natural, nuestras
tribulaciones son difíciles, penosas e incómodas. Pero necesitamos ver
y pasar por todo esto, para comprender lo que la Palabra dice en
Santiago 1:3 "Entiendan y estén
completamente seguros, que las tribulaciones y pruebas para su fe, traen
perseverancia, fortaleza, firmeza y paciencia". Podemos darnos
cuenta, que la tribulación es una prueba de nuestra fe en Dios. A pesar
de su origen, es una verdadera prueba de nuestra confianza en el Señor.
"...Cualquiera que se apoye y
confíe en el Señor, feliz, bendecido y afortunado es"
(Prov. 16:20b).
Podemos ser felices
y gozosos, porque creemos que El nos bendecirá por nuestra fe en
El. Podemos regocijarnos, porque la prueba de nuestra fe en las
tribulaciones, nos hará más fuertes, más firmes y más pacientes.
A medida que estas virtudes se desarrollan, también nosotros nos
desarrollamos y nos hacemos más perfectos, a la imagen de Cristo,
nuestro Señor. "Pero dejemos
que la fortaleza, la firmeza y la paciencia hagan el trabajo completo,
para que puedan ser (personas) perfectas y completamente desarrolladas
(sin defectos), sin que les falte nada." (Santiago 1:4). ¿No estaríamos
felices y gozosos, si estamos completamente desarrollados, sin defectos
y sin que nos falte nada? Cualquiera estaría regocijándose en este
hecho, pero el principio que Dios nos muestra aquí es que debemos
regocijarnos antes de que se
vea cualquier resultado con nuestros ojos naturales. Esto, claro, es de
lo que se trata la Fe. Con seguridad, la fe no es solo lo que esperamos,
pero también, lo que ya vemos con el ojo espiritual. Por esta razón
nos dice el Señor que "tengamos sumo gozo", cuando nos damos
cuenta que nuestra fe está siendo probada. Nos retan a ver a través de
los ojos de la fe, el resultado final de
la tribulación. Nuestra meta es alcanzar la cima. Si hemos subido un monte o una inclinación, sabemos del gozo
y la felicidad que nos espera cuando, a través de la fortaleza,
entereza y paciencia alcanzamos la cima.
Esto nos motiva para seguir adelante. Si esto es verdad en el
reino natural, lo es mucho más en el reino espiritual. Seguiremos
adelante juntos para alcanzar las mejores y verdaderas recompensas que
nos esperan como hijos de Dios. Pablo nos anima con estas palabras:
"He peleado una buena (que
vale la pena, honorable y noble) pelea, he terminado la carrera, he
mantenido (firmemente) la fe. Por lo tanto, para mí, está preparada la
corona vencedora de la justicia..." (II Timoteo 4:7-8ª). ¡Jesús tuvo sumo gozo! Sus tribulaciones fueron más grandes que cualquier tribulación que nosotros podamos tener en nuestras vidas. "... hagamos a un lado cada carga y el pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con perseverancia, la carrera que se nos presenta, fijando nuestros ojos en Jesús, el Autor y la Perfección de la fe, quien por el gozo puesto ante El, soportó la cruz, despreció la vergüenza y se sentó a la derecha del trono de Dios." (Hebreos 12:1-2 NAS).
Dios desea, que cada uno de nosotros desarrollemos caracteres
Cristo-centricos, a través del gozo. El gozo, es un fruto del Espíritu
Santo (Gal. 5:22).
El gozo se origina, cuando fluye de nuestro espíritu a nuestra alma
(mente, voluntad y emociones) y a nuestro cuerpo (nuestro ser físico).
Tendrá efectos definitivos, en cada una de estas áreas. Si nos fijamos
más en lo que el gozo nos produce, podremos ver porqué Dios nos
exhorta a regocijarnos. Recuerden, ser gozoso es un acto de fe y de
obediencia. Producirá resultados que bendecirán a Dios y a nosotros,
ayudándonos a través de los retos que nos presente la vida.
Veamos lo que es el gozo y cuales son algunas de sus manifestaciones de
acuerdo a la Palabra de Dios. Hay varias escrituras que vienen a la
mente, tales como "porque el
gozo del Señor nuestra fortaleza es" (Neh 8:10). Aquí vemos,
que el gozo trae fuerza en lugar de debilidad. Todos hemos experimentado
debilidad debido al estrés, al desánimo, a la depresión, a la
preocupación, a la ansiedad y otros, a medida que batallamos con las
pruebas y tribulaciones de la vida, estas luchas son las que gastan
nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo). Por lo tanto, Dios nos ha
proporcionado la fuerza y energía del gozo, el cual nos fortalecerá,
refrescará y restablecerá nuestras vidas y nos dará la habilidad de
funcionar de manera sobrenatural, sin importar lo que está pasando
adentro o alrededor de nosotros.
Proverbios 17:22 dice: "Un
corazón alegre, es una buena medicina y una mente alegre trabaja
sanando, pero un espíritu quebrantado (roto/fracturado) seca los huesos..."
Así vemos que el gozo es una buena medicina. Es una receta del Gran Médico
que ya ha sido pagada. El gozo trae salud a nuestro espíritu, alma y
huesos.
Algunas de las definiciones Hebreas y Griegas del gozo son; felicidad,
jovialidad, placer, regocijo, sentimientos deliciosos y estar en un buen
estado mental. Fácilmente podemos ver cuando hay ausencia de gozo en
nuestras vidas porque estamos tristes, infelices, nostálgicos y en un
mal estado mental. Estas condiciones nos impiden experimentar la vida
del Reino. "después de todo el Reino de Dios... es la justicia – ese estado que
hace a una persona aceptable a Dios – y paz del corazón y gozo
en el Espíritu Santo" (Romanos 14.17). "Y los redimidos del Señor volverán, entrarán en Sión entre
aclamaciones y habrá gozo eterno sobre sus cabezas; Regocijo y gozo les
acompañarán. ¡Adiós penas y suspiros! (Isaias 35:10). Se ha dado el
Espíritu del Señor para que el aceite del gozo reemplace el vestido de
luto y la alabanza reemplace el espíritu abatido..." (Isaías
61:3). Podemos ver que cuando obtenemos gozo de nuestra fuente de
salvación, la tristeza y la frustración se van. (Leer Isaías Capítulo
12).
Necesitamos entender que usar la fuerza del gozo que está dentro de
nosotros, no sale automáticamente. Somos creados por Dios con un hombre
interior llamado nuestro hombre espiritual.
Es aquí donde reside el Espíritu Santo de cada verdadero
creyente en Jesucristo. Se nos ha instruido y animado en la Palabra de
Dios de caminar en el Espíritu y vivir en el Espíritu. Esto significa
que debemos rendirnos a El y debemos permitir que todas Sus virtudes fluyan hacia
nosotros. Sin embargo,
nuestras mentes, voluntades y emociones, no siempre cooperan con la
mente, voluntad y emociones de Dios. Esto significa que podemos decidir
como un acto de nuestra voluntad el estar tristes, deprimidos y
desanimados. Pero, si sabemos cual es la voluntad de Dios y decidimos
actuar en su voluntad, teniendo la mente de Cristo, veremos cambios en
nuestras mentes y emociones yendo de la tristeza a la felicidad, del
desanimo al valor, de la infelicidad a la felicidad, etc. Una vez mas,
este es un acto de fe y obediencia a Dios, no una formula ni juego de
reglas y regulaciones. Si solamente podemos creer que esta fuente
sobrenatural de gozo producirá una fuente de poder sobrenatural que
dominará los efectos de las presiones de la vida, entonces gozosamente
obedeceremos las instrucciones del Señor, tales como: "Tened
sumo gozo", "regocíjense siempre en el Señor", "el
gozo del Señor nuestra fortaleza es", "griten
de gozo", "canten de
gozo", "salten
de gozo" y así.
Tal vez algunos recordarán la alabanza espiritual ó coro: "El gozo del Señor mi fortaleza es". Tiene varios versos tales
como: "Si quieres ese gozo,
puedes tu gritar; Si quieres ese gozo, puedes tu cantar; Si quieres ese
gozo, puedes tu saltar; si quiere ese gozo, puedes tu reír; Ja! Ja!
Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! Ja!.
Los caminos y pensamientos del Señor son más altos que los nuestros.
Amén. ¡¡DEJEMOS QUE EL
GOZO FLUYA!!
Ya sea que nos demos cuenta ó no, para nosotros los Cristianos, todas
nuestras tribulaciones, son tribulaciones y pruebas de nuestra fe en
Dios. Como lo dije antes, las tribulaciones vendrán y cuando vengan,
sin importar la fuente ó tipo, deberán ser consideradas como oportunidades
para crecer en fe y confianza en nuestro Señor.
Sabemos que estando cara a cara con una tribulación ó en medio de una
prueba, no siempre la
consideramos como una oportunidad para crecer. Cuando fallamos en
reconocer la aflicción, como una oportunidad de crecer en nuestra fe,
entonces, seguimos siendo inmaduros e inadecuados y no podemos
experimentar la voluntad y propósito de Dios en nuestras vidas, en su
grado más alto. "Tengan
por seguro y entiendan, que la tribulación y prueba de su fe, trae
consigo la fortaleza, la firmeza y la paciencia" (Santiago
1:3). El siguiente verso nos dice, lo que la fortaleza, firmeza y
paciencia traerán a nuestras vidas. "pero
dejen que la fortaleza, la firmeza y la paciencia hagan su trabajo
completo, para que puedan desarrollarse completamente (sin defectos) sin
que les falte nada." (Vs.4).
Revisemos la secuencia de crecimiento, que el Señor desea en nuestras
vidas, a medida que atendemos y obedecemos Su Palabra. Deberíamos
"tener sumo gozo" cuando nos encontremos con tribulaciones y
aflicciones de cualquier clase, entendiendo que, al ser probada nuestra
fe, produce paciencia, fortaleza y firmeza. Estas virtudes, por lo
tanto, están haciendo un trabajo completo, produciendo en nosotros más
perfección (madurez).
Por favor, escuchen con cuidado. Dios entiende que, a menos que tengamos
algo en que regocijarnos, no podemos sentir gozo por el solo gusto de
sentirlo. El sufrimiento, al momento de la tribulación, no nos produce
alegría. Pero, cuando sabemos que hay un premio ó recompensa ante
nosotros y que puede obtenerse, podemos resistir con la fuerza del gozo,
tal como Jesús resistió su calvario por el gozo que le esperaba. (Vean
Hebreos 12:2 una vez mas). Jesús siempre nos ha dado el mejor y más
alto ejemplo.
Paciencia y firmeza significan simplemente estar firmes y tener fe y
confianza en Dios, sin importar, nada. Parece muy fácil de decir, pero
así es, tan sencillo. Hemos pensado, que la paciencia significa, que
tanto podemos soportar una situación. Probablemente todos hemos dicho
una que otra vez; "Mi paciencia está por acabar". Tomen nota
de la palabra que usamos aquí: "Mi paciencia". Pero Dios, ha
puesto su Santo Espíritu en nosotros para producir la virtud de la
paciencia divina, que es la que nos permite descansar, confiar, y creer
en El, en medio de las
tormentas de la vida.
Algunos dicen que si nuestra fe no fuera probada, nunca sabríamos si
tenemos fe ó no. Eso encierra una cierta verdad, pero el solo hecho de
saber que tenemos fe porque Dios nos ha dado a cada uno cierta medida de
fe, es suficiente para enfrentar todas las tribulaciones de la vida. Por
esta razón, nuestro desarrollo espiritual es absolutamente necesario si
vamos a correr nuestra carrera, terminar nuestro camino y "mantener
la fe".
Diferentes cantidades de presión o luchas, afectan a cada uno de
nosotros de manera diferente. Dios, por lo tanto, nos ha dado la
oportunidad de "... crecer en
todos los aspectos hacia Él (Jesucristo, que es la cabeza),... que
podamos llegar a una hombría madura – la completación de la
personalidad que es nada menos que la altura standard de la perfección
de Cristo – la medida de la totalidad de Cristo y la totalidad
encontrada en Él". Ver Efesios 4:13; 15. Esto es lo que
Santiago 1:4 dice: "... para
que ustedes (mi pueblo) puedan desarrollarse perfecta y completamente
(sin defectos) sin que les falte nada."
Miremos los versos que le siguen: "Si
a alguno le falta sabiduría, pídala a Dios, quien la da libremente,
sin reproche alguno. Pero pidámosle con fe, sin vacilar. Porque aquel
que duda, es como una ola del mar empujada y arrojada por el viento.
Así que, no piense esa persona, que recibirá cosa alguna del Señor.
Un hombre de doble animo es inestable (inconstante) en todos sus caminos"
(Santiago1:5-8). Se ha preguntado alguna vez ¿porqué estos
pensamientos fueron puestos, cuando el Espíritu Santo ha estado
hablando de "tener sumo gozo" durante las pruebas y
tribulaciones? Creo que es porque en estos tiempos de presión en
nuestras vidas, El trata de sacar esa duda, miedo, preocupación e
inestabilidad de nosotros. Debemos apropiarnos de la sabiduría de Dios,
que mantendrá nuestras mentes y corazones en Cristo Jesús y sobrepasará
nuestro propio entendimiento para así continuar confiando en Dios y
regocijarnos en nuestra gran salvación hacia Él. Lo arriba escrito es
la esencia de la escritura encontrada en Filipenses 4:6-7 (Leer por
favor). Veamos lo que sigue: "Finalmente,
hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo que es honesto, todo lo que
es justo, todo lo que es puro, todo lo que es de buen nombre, todo lo
que es bueno, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en estas
cosas piensa." (Vs.8). En lugar de preguntarse "¿Porque
estoy pasando por esta prueba ó tribulación?"
podríamos apropiarnos de Su virtud del gozo y levantarnos en
alabanzas por su fe en nosotros. Él es verdadero, honesto, justo, puro,
el Buen Nombre (el Buen Reporte). ¡Aleluya! "Regocijémonos
siempre en el Señor; y de nuevo les digo, regocijémonos" (Fil
4:4).
Como ven, apoyándonos en nuestro propio entendimiento ó tratando de
descifrar todos los "porqués y
los tantos" de las tribulaciones y pruebas, nos convierten
en "dobles de ánimos" y en ser tirados de allá para acá en
nuestras actitudes y pensamientos hacia Dios, como las olas del mar. No
obstante, afecta nuestra "actitud de gratitud" que no es menos
que el gozo del Señor manifestado en nuestras vidas.
"Bendito, feliz,
envidiado es el hombre que es paciente en las tribulaciones y se
mantiene firme ante las tentaciones, porque cuando ha soportado la
prueba y ha sido aprobado, recibirá la corona vencedora de vida que
Dios ha prometido para aquellos que le aman" (Santiago 1:12).
Este verso de la escritura nos dice muchas cosas que deberíamos
considerar. Si queremos ser bendecidos y probar ser fieles a Dios, nos
mantendremos firmes ante las tribulaciones, tentaciones y pruebas. Si
queremos ser coronados con victoria en esta vida, amaremos a nuestro
Dios, regocijándonos y alabándolo en medio de la tormenta.
Veamos lo que Pedro nos dice: "(Ustedes
deberían) estar exageradamente gozosos por esto, aunque por ahora
puedan estar atribulados por aflicciones y sufriendo tentaciones, para
que (lo genuino) de su fe pueda ser probado; (su fe) la cual es
infinitamente más preciosa que el oro, el que es probado y purificado
en el fuego. (Esta prueba de su fe) es para terminar en su alabanza y
gloria y honor cuando Jesucristo el Mesías es revelado. Sin haberlo
visto lo amas, y cuando aún ahora no lo has visto, crees en él,
y te regocijas y te estremeces con un gozo glorioso, inefable
e inexpresable (triunfante). (Al mismo tiempo) recibes el
producto de tu fe, la salvación de nuestras almas" (I Pedro
1:6-9).
Esta escritura se aplica a nosotros, cuando estamos bajo presión y
sufriendo por Su nombre, ó en otras palabras por su derecho. En el Capítulo
4, Pedro continúa con sus pensamientos. "Amados,
no se extrañen de la fiera persecución que se está llevando a cabo
para probar vuestra calidad, como si algo extraño - inusual y diferente
a ti y a tu posición - te estuviera sucediendo. Pero siempre y cuando
compartas el gozo en el sufrimiento con Cristo, para que cuando Su
gloria (llena de luz y esplendor) sea revelada, tú también puedas
regocijarte con el triunfo" (Vs 12,13).
En el Capítulo 5:6-10, Pedro nos exhorta, para que seamos humildes,
bajo la mano poderosa de Dios, para que El pueda levantarnos y
exaltarnos, cuando echamos nuestras cargas y ansiedades a El, al
entregarle nuestros cuidados. La palabra "cuidados" aquí
significa; preocupaciones y ansiedades. Pedro nos recuerda que tenemos
un adversario que es el diablo, él busca maneras de destruirnos,
desanimarnos y vencernos, así que podemos resistirlo estando firmes en
nuestra fe. Nosotros nunca debemos sentir, como que somos los únicos
que estamos siendo probados. En
esas páginas nos hablan de nuestros hermanos y hermanas en todas partes
del mundo que están teniendo las mismas presiones y dificultades. Yo,
particularmente prefiero el Versículo 10. "Y
después de que hayas sufrido por un tiempo, el Dios de toda la gracia
-que imparte todas las bendiciones y favores – quien te ha llamado a
su eterna gloria en Jesucristo, por sí mismo hará que seas lo que
tienes que ser, te establecerá y afirmará con seguridad, y te dará
fuerza y te confirmará".
Antes de terminar estos pensamientos acerca de las tribulaciones,
tentaciones y pruebas de la vida, debemos estar seguros de que
entendemos otra virtud del carácter de nuestro Dios, y esa es su
inmutabilidad. El es Dios Todopoderoso y nunca es ambiguo ni inestable,
como algunas veces somos nosotros. Debemos humillarnos ante el Señor y
reconocer que necesitamos Su gracia, la cual no es menos que Su poder y
habilidad para vivir nuestras vidas para Su gloria. Por lo tanto, si lo
culpamos ó lo consideramos como la causa de algunas de nuestras
aflicciones y pruebas en lugar de aceptar que nuestros pecados ó actos
incorrectos abren las puertas a pruebas y tribulaciones
auto-inflingidas, vamos a luchar todavía más, en medio de nuestros
problemas y dificultades. "Que no diga nadie cuando es tentado. Yo soy tentado por Dios; ya que
Dios es incapaz de ser tentado por el mal y Él mismo no tienta a nadie.
Pero cada persona es tentada cuando es alejada, atraída e incitada por
sus propios deseos diabólicos (lujuria, pasiones). Entonces cuando el
deseo maligno se ha afirmado, da lugar al pecado, y cuando el pecado se
lleva a cabo, trae consigo la muerte. No se dejen engañar, mis amados
hermanos. Todo don (regalo, gratis, grande, completo) perfecto viene de
arriba; viene del Padre de toda luz, en el brillo de
quien no admite variación ó sombra" (Santiago
1:13-17). Sería muy sabio de nuestra parte, si pudiéramos aprender a
ser responsables y confiables para las pruebas y tribulaciones que nos
imponemos y arrepentirnos rápido de nuestros conceptos erróneos y
malas actitudes hacia nuestro Señor, Quién es nuestra única
esperanza. Si no vemos a Dios nuestro Padre, como realmente es y como el
Dador de cada regalo bueno y perfecto que viene de las alturas y como El
que nunca cambia, nunca podremos sinceramente confiar y regocijarnos
en el Señor. Cuando nos arrepentimos, con gozo y sinceridad, nuestro
Dios nunca nos permitirá fallar, caer ó pecar. El es un Dios bueno,
que nos ama, nos perdona y
nos sana. "Así que arrepiéntanse,
cambien su mente y propósito; dense vuelta y regresen (a Dios), y sus
pecados serán borrados (eliminados) y tiempos de refrescura, de
recuperación de los efectos del calor, -de revivir con aire fresco –
vendrán de la presencia del Señor..." (Hechos 3.18). ¡Alábenle,
para siempre!
En conclusión, debemos tener sumo gozo, cuando nos enfrentamos a
cualquier tribulación ó prueba, sin importar su fuente, ya sea que
fuera un ataque directo de las fuerzas satánicas ó como consecuencia
de nuestros propios pecados. La misma virtud y poder del gozo nos hará
vencer las tribulaciones y nos dará la victoria de nuestra fe. "y
esta es la victoria que vence al mundo, aún nuestra fe". (I
Juan 5:4). Recuerde que se necesita tener fe para "Tener sumo gozo" "Confíen y obedezcan, porque no hay otro camino para estar feliz en Jesús, solo confiar y obedecer." ¡Regocíjense!
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