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Para
Siervos
De
Dios

Por
Buddy Axley


Nota: En vista de que en este escrito se dan y se citan muchas referencias escritúrales, se le sugiere que tenga su Biblia a la mano, mientras lea estas páginas.  Todos los pasajes de las Escrituras son tomadas de la versión "New American Standard", a no ser que se especifique otra fuente. 


Prefacio

            En el grandioso reino de Dios, hay muchas partes del cuerpo de Cristo ubicadas para el servicio y ministerio a este mundo decadente y moribundo.  Es muy importante que nosotros, como partes integrales del plan de Dios para la salvación de la humanidad, funcionemos de acuerdo a Su verdadero propósito y deseo.

            Las siguientes consideraciones son ofrecidas a usted, querido lector, en base a experiencias y verdades fundamentadas en las Escrituras, relatadas por este siervo del Señor Jesucristo.  Somos hijos de Dios y co-herederos con Cristo Jesús, pero para ser verdaderos vasos del Espíritu Santo hoy día, debemos someternos a la forma de ministerio de Dios y permitir que nuestras mentes sean renovadas; no conformadas al mundo, sino transformadas, conociendo así Su voluntad perfecta y aceptable.  (Ver Romanos 12:2)  ¡Aleluya!  


Introduccion
 

            Ya sea que usted sienta que su lugar para servir a Dios sea en una congregación local, o bien en un país o nación lejana, los mismos principios básicos de ministerio aplican.

            Yo sé que mientras usted avance en este escrito, el Espíritu Santo va a ir trayendo rápidamente a su corazón y a su mente, estos principios maravillosamente sencillos, que nos capacitan a nosotros como cristianos, para cumplir de forma sobrenatural, la gran comisión de Jesús, nuestro Señor.

            Si usted ha estado ya caminando hace mucho tiempo como un santo de Dios, usted ya se ha dado cuenta que su fuente de fuerza, sabiduría, poder, y lo más importante, de amor, proviene de su Padre Celestial.  !Amén!  Jesús mismo dijo que El no hacía nada de Su propia iniciativa o voluntad, sino conforme a Su Padre que está en los cielos (Juan 6:38).  "Porque he bajado del cielo no para hacer Mi propia voluntad, sino la voluntad de Aquel que Me envió"

            Creo que este escrito va a moverle a examinar su llamamiento, para ver si usted está siendo motivado por el Espíritu Santo, conforme a la Palabra de Dios.  Hoy en día hay muchos cristianos que están tratando de servir al Señor a través de acomodarse ellos mismos en puestos y posiciones creados por sistemas religiosos o instituidos por el hombre.  Esto trae como consecuencia, muchos hombres y mujeres frustrados, los cuales desean con todo su corazón, ser parte del ministerio de Jesús en esta tierra.

            Déjeme darle un ejemplo: Por el contrario de lo que la gente cree y lo usa, el término "misionero" no se encuentra en la Biblia.  ¿Por qué entonces ha sido tan ampliamente usado este término y título, para identificar a los vasos escogidos de Dios para el servicio a los pueblos y naciones de la tierra?  Es debido a que nuestras mentes no están renovadas respecto a los llamamientos al ministerio.

            Mientras la palabra "misionero" no se encuentra en la Palabra de Dios, hay otras palabras que se encuentran, que denotan acción cristiana.  En Hechos 12:25, la palabra "misión" es mencionada en referencia a un viaje de Pablo, Bernabé y Juan a Jerusalén.  Acá, la palabra en el original griego para misiones es ministerio.   Por lo general, la palabra ministerio es usada intercambiable o indistintamente con la palabra servicio.  Esta palabra más comúnmente denota un deseo de servir que va más allá de la obligación o el deber ligados a algún asunto.  Servir a Jesús lleva consigo una carga liviana y un yugo fácil.  !Gloria a Dios! (Mateo 11:28-30).  "Venid a mí, todos los que están cansados y cargados y yo los haré descansar.  Tomad mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y encontrarás descanso para vuestras almas.  Porque mi yugo es fácil y ligera mi carga".

            Los asuntos a discutir en este escrito están basados en el Nuevo Testamento.  Yo creo que Jesús, que es el mismo ayer, hoy y por los siglos (ver Hebreos 13:8), es la Cabeza de la iglesia y nuestro mejor ejemplo de ministerio.  Su ejemplo nos da una base escritural para evaluar nuestras oportunidades ministeriales, y para ser herramientas más efectivas de nuestro Señor.

            Existen muchas llamadas "limitaciones" impuestas al pueblo de Dios hoy día, por aquellos que se han autonominado expertos en los diversos campos del ministerio.  Ciertamente podemos aprender de aquellos que nos han precedido en la fe, siempre y cuando ellos vivieron y operaron por fe y no por vista.  Los mejores ejemplos siguen siendo aquellos revelados a nosotros a través de la Palabra de Dios.   Pablo estableció en 1 Corintios 11:1, "Sed imitadores de mí como yo lo soy de Cristo".  En 1 Tesalonicenses 1:6 :"Ustedes también se volvieron imitadores de nosotros y del Señor". En Hebreos 13:7, "Recuerden a aquellos que les precedieron, que les hablaron la Palabra de Dios, y consideren su forma de vida, imiten su fe".  En Efesios 5:1, Pablo habla de la forma más elevada de imitación, "Por lo tanto, sed imitadores de Dios como hijos amados, y anden en amor así como Cristo les amó a ustedes y se dio a Sí mismo por nosotros, una ofrenda y sacrificio de olor fragante para Dios".  Ven hermanos, tenemos los ejemplos y patrones claramente establecidos delante de nosotros en Su palabra.  Prosigamos al supremo llamamiento en el Nombre de Jesús.  !Aleluya!. 


El Llamamiento

            Para estar en el servicio o ministerio del Señor Jesucristo, primero debemos de haber sido llamados y escogidos de Dios.  Jesús dijo en Juan 15:16-17, "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.  Esto os mando: Que os améis unos a otros".  Si usted ha sido llamado, hay un testimonio interior del Espíritu Santo, el cual es "irrevocable".  Romanos 11:29 dice: "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios".  En la parábola Jesús dijo en Mateo 22, necesitamos ver tres principios en relación a ser escogidos para el servicio en el Reino.  "Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos" (Mt. 22:14).  Primero debemos de escuchar el llamado; segundo debemos estar deseosos de acudir; y tercero, no debemos ir por nuestro propio camino, sino que hemos de "seguirle a El".  El sistema religioso del hombre ha entrado en la iglesia hoy día y le ha dado a los cristianos, caminos alternos los cuales seguir, que conducen a una efectividad "limitada" en el ministerio.

            Siempre recuerden que sus propios talentos y cualidades que parecen ser útiles para Dios, no son necesariamente lo que Dios necesita.  Pablo establece esto en dos ocasiones en el Nuevo Testamento.  Por favor lea Gálatas 1:10-18.  Los puntos enfatizados son: primero, no podemos buscar los favores del hombre o tratar de agradar a los hombres, sino de Dios.  Segundo, el ministerio no es de acuerdo a los hombres, sino a través de la revelación de Jesucristo.  Tercero, el conocimiento previo, las habilidades y el celo, no pueden aplicarse a nuestro llamamiento presente.  Y por último, que requiere un tiempo para nosotros recibir estas revelaciones de acuerdo a Juan 14:26, lo cual establece: "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho".  Debemos decidir recibir nuestra guianza en verdad del Espíritu Santo.  Juan 16:13 dice: "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, El os guiará a toda la verdad".  En Filipenses 3:3-4 y 7-8, Pablo dice que "Nosotros somos la verdadera circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.  Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne, yo más; ... Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo, y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo".  No debemos poner nuestra confianza en la carne, sino en el conocimiento de Jesucristo.  Hermanos, consideren sus propias habilidades como basura, para poder ganar a Jesucristo.  Amen!

            No crea que cuando usted decide seguir a Jesús verdaderamente, (ser Su discípulo), usted va a ser automáticamente aceptado y reconocido por la "iglesia" hecha por el hombre y sus sistemas.  Deje que su determinación sea permitirle al Señor que traiga Consigo su dirección y desarrollo.  El nos ha prometido esto en I Tesalonicenses 5:24, "Fiel es el que os llama, el cual también lo hará".  No se dejen engañar, creyendo que la educación o el entrenamiento son más importantes que el estar íntimamente ligado y relacionado con el Señor Jesús.  Deje que su confianza sea como la de Juan y Pedro en Hechos 4:13, "Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús".  Gloria a Dios!

            Como quizás ustedes hayan notado, yo todavía no me he referido al tema de "Campos de servicio en el extranjero", más comúnmente conocidos como "Misiones Extranjeras".  Esto no es porque yo no reconozca esa parte de la comisión de Jesús que establece, "ir hasta lo último de la tierra".  Aún mientras yo escribo estas palabras, por Su Gracia, estoy en un país extranjero sirviendo al Señor Jesús.  Es debido a observaciones que he hecho en el pasado y al presente, que me siento inspirado a exhortarle a usted que está siendo preparado para el ministerio, a recordarle que dondequiera que usted se encuentre - en Jerusalén (ciudad natal, aldea, campo o comunidad), Judea (departamento o país natal), Samaria (otros departamentos o regiones), o lo último de la tierra (tierras lejanas), usted está siempre en preparación para servicio futuro y ministerio.  Sea fiel con el arado que tiene en sus manos.  Porque para que usted sea un verdadero discípulo de Cristo, requiere una vida de autonegación, dondequiera que usted esté ubicado geográficamente.  ¡Deje que Dios construya ese fundamento firme en su vida, de manera que la obra que usted sea capaz de hacer, sea para la gloria de El!

            Jesús constantemente tuvo que lidear con actitudes de orgullo y vanagloria, de parte de aquellos de Su propio grupo y escogencia.  "El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor" (Mt. 20:26 y Mr. 10:43).  Este principio es confirmado posteriormente a través de Pedro en I Pedro 5:5-6, "Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:  Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.  Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte cuando fuere tiempo".  Este pasaje nos muestra que este principio que Jesús habló a este discípulo, Pedro, fue recibido, y se convirtió en parte de la vida y el ministerio de Pedro.  Reconocer el lugar al cual Dios nos ha llamado, no es de manera alguna orgullo, sino necesario; sin embargo, no vamos a presumir ni alardear con otros miembros  del Cuerpo, sobre este llamamiento divino.  Entre más responsabilidad nos da Dios en esta tierra, necesitamos apropiarnos de mucha más de Su gracia y humildad.

            Podríamos gastar mucho más tiempo en la exposición de los dones del ministerio y oficios del llamamiento, pero siento que es más importante ver como estos se aplican en el servicio diario, antes de tratar de discutir cada uno individualmente.  Somos todos santos del Altísimo; por lo tanto, necesitamos crecer y ser edificados.  Efesios 4:11-16 dice: "Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera por todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor".

             ¿Creemos que en la sabiduría divina de Dios, encontraremos en todo lugar, todas las partes del cuerpo de Cristo funcionando, o por lo menos intentando hacerlo?  Necesitamos considerar esto en nuestra relación con los demás, y en la evaluación de las oportunidades de nuestro ministerio actual.  Aleluya!  Es hora que el pueblo de Dios deje de ver a través de anteojos ahumados en el área de los dones del ministerio y llamamientos.  Por ejemplo, si Jesús vio bien el darle a la iglesia, apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros; entonces, ellos son necesarios hoy en día en todas partes en el Reino de Dios.  Si Jesús le ha dado a la iglesia, palabra de sabiduría, palabra de ciencia, fe, sanidad, milagros, profecía, discernimiento de espíritus, lenguas, e interpretación de lenguas, entonces, ellas también son necesarias en el presente! (Vea I Co. 12:4-11).  Si estamos en desacuerdo con lo establecido, entonces debemos tener una base escritural para tal desacuerdo, no sólo nuestra propia opinión o tradiciones que invalidan el efecto del Evangelio en nosotros.  Si vamos a seguir a Jesús, tenemos la responsabilidad de seguirle en toda forma.  II Pedro 3:18 declara: "Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo".  Una de las razones más importantes por la que Dios no recibe la gloria que le pertenece, es porque habemos unos de nosotros que supuestamente hemos de representarle a El en esta tierra, pero que no estamos dispuestos a ejercitar la fe, al punto de "Nada es imposible".  Jesús dijo en Juan 14:12, "De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; ..."  ¿Cree usted que podemos hacer esas obras con o a través de nuestra inteligencia, educación, talentos, habilidades, afiliaciones a iglesias, sociedades misioneras, u otro medio natural?  Me apresuraré a informarle que la respuesta es NO.  Solamente a través de Su gracia por fe pueden ser cumplidas estas maravillosas obras de: "ir haciendo el bien y sanando a los oprimidos por el diablo", Amen!.  Esto no quiere decir que si somos enviados a trabajar, a los campos del mundo a través de una verdadera parte del cuerpo de Cristo, sea una iglesia local, base misionera, u otro medio similar, estos no pueden ser instrumentos de Dios; pero es importante tener nuestra fe y confianza puesta en Jesús, la Cabeza de la iglesia, " Porque en El vivimos, y nos movemos, y somos " (Vea Hechos 17:28).  No debemos permitir nunca que nuestra visión se estreche debido a nuestro llamamiento particular, o grupo, o localidad geográfica.  Recuérdenlo!  Somos parte de un gran organismo vivo, llamado el cuerpo de Cristo.  "Hemos de crecer en todo aspecto, en aquel, quien es la Cabeza, esto es Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia  de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor" (Ef. 4:15-16).

            Hermanos, déjenme dejarles con este pensamiento.  Lo que necesitamos que sea manifestado en nuestras vidas es el amor de Dios.  Esto no sólo nos capacitará para obtener victoria personal en nuestro caminar de fe, sino que nos permitirá mostrar Su voluntad a otros.  Cada día que yo vivo en Jesús, estoy más convencido de que  Su Amor nunca falla!  Gracias Jesús!  Por favor, para su edificación lea I Co. 13.  Porque de tal manera amó Dios al mundo que nos dio a Su Hijo Jesús, para todo aquel que crea.  Aleluya!  Dondequiera que nos encontremos hoy, debemos considerar un privilegio el ser co-laboradores con y de Dios, el labrantío de Dios (tierra cultivada) y el edificio de Dios (almacén).  (Ver I Co. 3:9).  Amen! (Para mayor profundidad y estudio sobre estos pensamientos, refiérase al libro "El Organismo Divino de Dios, La Iglesia").


La Oposición

            Yo siento que es sumamente importante poner estas consideraciones delante de ustedes, porque como seguramente ustedes son llamados y escogidos por Dios para el servicio, con mayor seguridad usted tendrá la oposición de las fuerzas del mal, destrucción, confusión, desánimo, distracciones, y aparentes fracasos.  En el Nombre de Jesús tenemos el poder de vencer toda la oposición dirigida hacia nosotros, porque "Aquel que está en nosotros es mayor que el que está en el mundo" (1 Jn. 4:4).  "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.  ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?" (1 Jn. 5:4-5).  !Aleluya!

            Cuando Jesús nos habló en Juan 16:33, dijo: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.  En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo".  Jesús estaba hablando de su propia experiencia, ya que El tuvo la oposición por parte del diablo en el desierto, inmediatamente después de Su bautismo (Ver Mt. 4:1-11).  A no ser que nos demos cuenta que la mayor parte de nuestra oposición se origina en satanás y sus artimañas, sin importar a quien o que usa, nos encontraremos con mucha desesperación en el ministerio.  De la misma manera que satanás continuó oponiéndose a Jesús a lo largo de Su ministerio inicial, así también se opondrá a nosotros.  Lo que queremos ver y de lo que queremos tener un mejor entendimiento es de como y por qué medios él logra esta oposición.  Déjenme decirles ahora, que quiero estar abierto al Espíritu Santo.  No se sientan ofendidos ante estas consideraciones, pero evalúenlas con la Palabra de Dios, porque yo sólo soy su hermano y tomo la actitud de ser el más pequeño entre todos ustedes.  Espero poder transmitir a ustedes estas verdades, basadas en II Tim. 2:24-26, "Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en quien están cautivos a voluntad de él".


(A)
Religión

            A medida que vamos progresando en advertir las artimañas de satanás, va a ser necesario que él busque nuevas áreas para abordar en nosotros, las algunas veces inadvertidas debilidades en nuestra carne y nuestra mente.  El inclusive va a recurrir a su treta de aparecer como ángel de luz.  Esta es la razón por la que la "religión" y las tradiciones y prácticas religiosas son avenidas tan sutiles para ser usadas contra los cristianos.  Yo no deseo criticar su grupo o asociación, al cual usted pudiera estar sometido (o siéndole fiel) en este momento.  Usted y usted solo, debe evaluar estas relaciones, y valorar si ellas le están ayudando, o más bien obstaculizando su servicio al Señor Jesucristo.  Existe una lucha constante entre las "fuerzas religiosas" y el verdadero ministerio de Jesús.  Comenzando con el ministerio de nuestro Señor, en lo humano, acá en la tierra, continuando hacia el ministerio de los apóstoles, y aún ahora en nuestros días, esta oposición es evidente.  De igual manera que Pedro u otros de la iglesia en Jerusalén, podían imponer tradiciones en los creyentes gentiles o detener la bendición de Dios de cualquier persona, podemos hacerlo nosotros hoy día.  Por favor lea Hechos, Capítulos 10, 11 y 15.   Hay veces en el cuerpo de Cristo en que tenemos que ser reprobados de "actitudes religiosas" que hacen el Evangelio inefectivo.  Por favor lea también Gálatas 2:12-21.  La hipocresía ha ocasionado, más que ningún otro instrumento de satanás, que mayor cantidad de  personas tropiecen.  No sea culpable, ni sea víctima de su (propia) auto justicia religiosa, ni de la falsa piedad impuesta sobre usted por una persona o grupo.

            Jesús les dijo a los religiosos fariseos que estaban tratando de examinar Su ministerio, "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.  Este es el primero y grande mandamiento.  Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo..." (Mateo 22:37-39).  Hay muchas manifestaciones de amor a nuestro prójimo, pero los espíritus religiosos no se prestan para ninguna de estas manifestaciones.  Debemos de someternos al Padre y a Su voluntad acá en la tierra.  ¡Miren a las cosas que los espíritus religiosos en el ministerio de Jesús, como se ilustra en los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, y las Epístolas!  Ellos se oponían a la salvación por gracia, mediante la fe en Jesucristo, a la sanidad divina, liberación de demonios, profecía, enseñanza de la Palabra de Dios, el hablar en lenguas, ministrar a las viudas, a los huérfanos, a los hambrientos, desnudos, pobres, prisioneros, y alcanzar a los llamados indeseables, tales como las prostitutas, cobradores de impuestos, etc.  Por favor lea Mateo 25:35-46, también Marcos 16:15-20.  Aquí encontramos la gran comisión de nuestro Señor Jesucristo.  ¿Acaso la actual dirección de nuestro servicio (ministerio) incluye estas instrucciones de Jesús?  Esta es la simple, aunque universal comisión de nuestro Señor Jesucristo.  Yo declaro que muchos cristianos hoy día, aún los llamados "misioneros", no están involucrados en nada de esto.  ¡Dios, ten misericordia!  Ordena tu mente para oponer el sistema religioso y las actitudes que prejuiciarían el "completo mensaje de esta vida", (ver Hechos 5:20), de Jesús para cualquiera, donde quiera, aún si significa (y así será) persecución, vituperio y falsas acusaciones por causa de Su Nombre.  Nosotros somos bendecidos por Dios si seguimos Su plan.  En su corazón, como piensa usted que lo pisoteado, desesperado y miserable (pobres y ricos) de este mundo, mira los "monumentos" modernos, erigidos a los hombres y sus "ministerios"?  Que apropiación tan vergonzosa de los recursos de Dios y que pobre servicio, ha sido forjado  en el Cuerpo de Cristo.  II de Timoteo 3:5 dice que deberíamos de evitar "Una forma de piedad que niega el poder de Dios".  (Para un estudio posterior y consideraciones, lea el libro "Religión, la Esperanza Falsa ").


(B)  El Mundo

            ¡Oh! Como el mundo y su sistema influyen en los siervos de Dios hoy día.  Jesús estaba hablando con Su usual sabiduría cuando El habló en Mateo 13:22 acerca de la Palabra que estaba siendo robada del pueblo de Dios, a través de "los afanes de este mundo y los engaños de las riquezas".  Esto también afecta nuestro fructificar.  El le dijo al hombre en Marcos 10:17-22, aquel que había guardado la ley desde su juventud, "Una cosa te falta; anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.  Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones".  Si nosotros nunca hemos tenido posesiones de este mundo, no podemos decir lo que hubiéramos hecho nosotros en este caso.  ¿Está Jesús pidiéndonos que abandonemos aún las posesiones materiales?  ¡Si!  ¿Cree usted que Jesús le pediría dejar casas y haciendas? ¡Si! (Mateo 19:29) "Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna".  "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra" (Colosenses 3:2).  ¿Es posible ser engañado acerca de las riquezas, cuando estamos en el ministerio?  ¡Si!  Vea lo que la Palabra dice en I Timoteo 6:7-11, "Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.  Así que, teniendo sustento y abrigo, estamos contentos con esto.  Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.  Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre".

            ¿Está el Señor opuesto a las riquezas? ¡No! No, siempre y cuando las usemos para Su gloria.  Vea los versos 17-19 del mismo capítulo, I Timoteo 6, "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.  Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna".  Dios conoce los motivos de nuestro corazón y El no nos va a compartir a nosotros con el mundo.  Santiago 4:3-5 afirma, "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.  ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.  ¿O pensáis que la escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?".  ¿Son las posesiones materiales, las únicas cosas que el mundo usa contra nosotros? ¡No!   Pero vea I Juan 2:15-16, "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.  Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.  Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo".

            ¡Oh! Hermanos y hermanas estén atentos a esta clase de oposición, porque si no fuera un peligro para su fe, entonces Dios no lo hubiese expresado tan consistentemente en Su Palabra.  No podemos servir a Dios y al dios mammon.  Porque amaríamos a uno y odiaríamos al otro.  Pero amamos a Dios. ¡Amen!


(C) La Gente

            Debo compartir con usted que Dios no quiere que usted odie o desprecie ni rechace a ningún ser humano, pero El quiere que usted le ame a El, más que a nada ni nadie.  Todos nosotros tenemos seres amados, lo cual pudiera incluir a papá, mamá, hermanos y hermanas, y amigos de antaño.  A no ser que ustedes se comprometan a amar al Señor con todo su corazón, mente, alma y fuerza, estas otras relaciones con las personas, serán usadas como oposición al servicio y al ministerio de Jesús.  Mucha gente rechaza estos pensamientos inicialmente porque estos parecen estar en desacuerdo con la dulce, amorosa, suave, naturaleza de Dios.  Jesús nos promete que "Si dejamos hermanos, hermanas, hijos, padres, esposas por el Evangelio, recibiremos muchas veces más en esta vida y en la venidera, la vida eterna". (Por favor lea Mateo 19:29, Marcos 10:29 & 30, Lucas 19:30).  Una afirmación muy interesante es hecha en Marcos 10:30, "Con persecuciones".  ¿Cómo reaccionó Jesús cuando El fue informado que su madre y sus hermanos estaban afuera buscándole?  (Ver Marcos 3:31-35).  ¿Acaso dejó El de predicar y de servir a Su Padre para salir y verles?  No.  El simplemente dijo en el verso 35, “Mi madre y mis hermanos, son los que hacen la voluntad del Padre".  ¿Está Dios confundido?  ¿Acaso no dijo El que honráramos a padre y madre?  ¡Si!  Pero El no dijo que les obedeciéramos por encima de Su voluntad.  ¿No dijo acaso que amáramos a nuestras esposas así como Cristo amó a la iglesia? ¡Si! Y no debemos dejar, abandonar o desertar a nuestras esposas; pero debemos obedecer a Dios y buscar Su reino y Su justicia antes que nada.  Escuchen amadísimos santos; agradar a Dios requiere fe.  Nada es imposible si tan sólo podemos creer.  Necesitamos entregarle a Dios toda relación problemática y en oposición, y determinarnos a servir a Dios, a pesar de todo.  Recuerden I Corintios 13.  ¡El amor nunca falla!

            Pero hermano, yo siento que es mi responsabilidad criar a mis hijos bajo la educación y el consejo de Dios.  Yo también lo siento así.  ¿Qué mejor manera de lograrlo podría existir, que el que nosotros y nuestra casa sirvamos a Dios?  ¡Aleluya!

            He visto muchos hermanos y hermanas sinceros hacerse para atrás del ministerio porque le permitieron a la familia, amigos, y si, aún a hermanos, que los retiraran de seguir con Dios hasta el final.  Déjeme hacerle algunas preguntas.  ¿Qué actitud tuvo Jesús cuando Sus discípulos decidieron dejarlo, debido a lo que El decía respecto a la voluntad de Su Padre? (vea Juan 6:65-68).  El no se fue a atajar a los discípulos que quedaban para rogarles que se quedaran y lo aceptaran a El, sino que esperó que el Espíritu Santo hablara a través de Pedro, "Señor, a quién iremos, si sólo tú tienes palabras de vida eterna" (verso 68).  El (Jesús), ejerció la fe y Su confianza en el Padre.  ¿Cuál fue Su actitud cuando Pedro lo negó?  ¿Acaso El no lo perdonó y oró por El?  ¿Qué acerca de Su actitud en el huerto de Getsemaní?  ¿Acaso no fue obediente El a la voluntad de Su Padre, a pesar de la falta de apoyo en oración, por parte de Pedro y Juan?  Y por último, aunque no menos importante, ¿cuál fue Su actitud, mientras El estaba clavado en la cruz? ¿Acaso no culminó Su supremo sacrificio y le pidió al Padre que los perdonara, pues no sabían lo que hacían?  ¿Qué acerca de Su actitud después de la resurrección, después de encontrar que Sus discípulos habían vuelto cada quien a sus ocupaciones seculares?  ¿No les ayudó El mismo a conseguir una pesca tan abundante, que incluso rompió sus redes?  Después de esto, El les señaló y dirigió otra vez hacia la fe en Dios y los dejó esperando en Jerusalén, el poder del Espíritu Santo, que los capacitaría para ser Sus testigos.  Ustedes pudieran decir, "yo sé que Jesús fue fiel, pero ese era Jesús"  ¿no es El nuestro ejemplo en el ministerio?  Yo creo que sí lo es.  El dijo síganme, o no?

            Veamos algunos de Sus seguidores en la iglesia primitiva.  ¿Ha cambiado la iglesia?  ¿Quién la ha cambiado?  ¿Habrá sido posiblemente cambiada por el hombre?  Si, ha sido.  Pablo tuvo la oposición de sus compañeros apóstoles, sus consiervos, judíos, gentiles, falsos hermanos, campesinos, reyes, y gobernadores.  (Por favor lea I Co. 11:26, Hch. 15:39-40, Gá. 1:6-14).  Pablo no hace mención de su familia natural, según relata la Palabra, sino que sólo se refiere a su familia espiritual en Dios.  El sin embargo, se dirige a nosotros específicamente en relación al asunto de lo que podemos esperar en nuestras relaciones familiares.  Por favor lean I Co. 7, Ef. 5:22-33, 6:1-4, Col. 3:18-21.  El también escribe sobre el tema del derecho que tenemos como hombres de Dios de tomar esposas creyentes, "Así como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas (Pedro)" (ver I Co. 9:5).

            Recibimos tremendo ánimo de la palabra del Señor hablada en II Ti. 4:7-8.  Pablo dijo, "He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he conservado la fe.  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida".  En los versos 10-15 Pablo describe a las deferentes personas que se le han opuesto, que lo han dejado, que se quedaron con él, y termina su mensaje de fe diciendo (versos 16-18) "En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.  Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación...  Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial.  A El sea gloria por los siglos de los siglos. Amén".

            ¿Dónde nos deja esto a nosotros en nuestra relación con otra gente?  Nos deja dependiendo del Espíritu de Dios dentro de nosotros, para ser manifestado con todos los frutos del Espíritu; amor, gozo, paz, paciencia, bondad, mansedumbre, fidelidad, benignidad, templanza (vea Gá. 5:22-23).  Aleluya!

            ¡Nunca lo olvide! "Nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  Por tanto, tomas la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes" (Ef. 6:12-13).

            Pueden estar seguros, queridos hermanos y hermanas, que "Nuestras armas de guerra no son carnales, sino divinamente poderosas para la destrucción de fortalezas" (II Co. 10:4).  Otras traducciones dicen "Para derribar las fortalezas".  Déjenme sumarizar con este pensamiento.  Jesús es el Camino, la Verdad, y la Vida; no sólo un camino, una verdad, y una vida; sino que ¡El es el único sendero que hemos de seguir!  ¡Gloria a Jesús!

            ¿Cómo hemos de reaccionar hacia aquellos individuos que están en nuestras vidas, ya sea familia natural, hermanos, amigos, o extraños, que parecen ser fuerzas contrarias contra el ministerio y el servicio?  En Ro. 12:14-18, 21 se nos da la forma de Dios de tratar con aquellos que están asociados con esto.  "Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigais.  Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.  Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes.  No seáis sabios en vuestra propia opinión.  Nunca paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.  No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal".  Que totalmente contrarias son estas sabias instrucciones, de nuestras reacciones humanas naturales.  Todos nosotros necesitamos crecer en Su gracia en el área de ser hacedores de la Palabra en nuestros tratos con aquellos a nuestro alrededor.  ¡Amén!


El Pueblo, Los Lugares y Los Tiempos

            Ha habido y hay hoy día, muchos siervos de Dios distribuidos en la faz de la tierra.  Les ofreceré este pensamiento.  La gente es gente dondequiera que estén.  Jesús murió una vez por todos los pecados y una vez por toda la humanidad.  Cada país, nación, raza, y tribu no tiene un Jesús diferente.  El es el mismo Señor de todos los que le reciban a El.  ¡Aleluya!

            Mientras he estado meditando en las oportunidades que el Señor me ha dado para compartir las buenas nuevas, el Espíritu Santo ha traido a mi memoria, muchas personas diferentes y necesidades que existían en sus vidas.  Pablo dijo en I Co. 3:6-11, "Yo planté, Apolos regó, pero es Dios quien dio el crecimiento.  Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.  Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su propia recompensa de acuerdo a su labor.  Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.  Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica.  Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo".  Que verdad tan hermosa, que nos permite la libertad del servicio y ministerio en cualquier lugar, en cualquier tiempo y con cualquiera.  ¡Gloria a Dios!  No somos responsables de los resultados, no tenemos control sobre los resultados, este es el departamento de Dios.  Nuestra responsabilidad es ir hacia adelante y predicar, diciendo "El Reino de los Cielos se ha acercado" (ver Mt. 10:7)

            He tenido el privilegio de compartir la verdad del Evangelio con norteamericanos de diferentes orígenes, latinoamericanos, judíos, árabes, orientales, negros nativos, británicos, franceses, indios de diferentes y variados orígenes, gente pobre y rica, unos con mucha educación y también con analfabetas, empresarios ejecutivos y obreros comunes, estudiantes de todos los niveles, maestros, profesores, rectores y decanos, políticos y autoridades gubernamentales, abogados y doctores, atletas y entrenadores, pilotos de avión y conductores de camiones, plomeros, soldadores, mecánicos y carpinteros, subastadores, hacendados y vaqueros, músicos profesionales, teólogos y líderes religiosos de todo tipo (unos falsos y otros verdaderos), prostitutas y homosexuales, criminales y dementes (dentro y fuera de instituciones), esposos y esposas, hijos e hijas, madres y padres, y viudas y huérfanos.  ¿Sabe lo que he encontrado cierto, a través de estas oportunidades?  Todos ellos necesitan del amor de Dios.  El idioma que todos ellos entienden, es el lenguaje del amor, Su amor, el amor de Jesús.  He sido testigo de milagro tras milagro en las vidas de personas que de pronto escucharon que "Alguien" se interesaba por ellos y les amaba, Jesucristo nuestro Señor.  ¡Aleluya!

            Entré en esta larga descripción por una razón especial.  Quiero que usted sepa que Dios, el Creador del universo y de toda la humanidad, puede, si se lo permitimos, usarnos en cualquier lugar, cualquier tiempo, con cualquiera, si estamos dispuestos a comunicar Su amor.  ¡Amén!

            Jesús nos habló estas palabras, "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones..., enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". (Mt. 28:18-20).  "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Mr. 16:15).  "Y que se predicase en Su Nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén (Lc. 24:47).  Con estas palabras de nuestro Señor, se nos ha dado la autoridad y derecho para seguir adelante.  Santos,  ¿ustedes creen que Jesús podría habernos instruido para hacer esas cosas en Su Nombre, sin haber provista la manera para hacerlo?  Un punto que debe ser considerado por todos nosotros, como siervos y ministros de Dios, es que, una vez que tenemos la autoridad y el derecho, ¿necesitaremos algo más?  Si.  Necesitamos el poder de lo Alto.  Jesús instruyó a Sus discípulos en Lucas 24:49, "He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto".  ¿De dónde viene este poder, hermano?  De lo Alto.  En Hechos 1:4,5,8,9 dice: "Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oisteis de mí.  Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días... pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos ... Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado..."  ¿Qué tan importante es este poder?  Este fue el último tema que Jesús discutió con Sus discípulos antes de Su ascensión.  El había caminado, enseñado y entrenado a Sus discípulos por tres y medio años y esta era Su instrucción final para ellos.  ¿Tienen ustedes este poder, hermano o hermana?  ¿Cómo puedo yo tener este poder?  Pedid y recibiréis.  Por favor lean Lucas 11:9-13, "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?"  No deje que la tradición o la religión impidan que usted tenga lo que usted necesita para ministrar para Jesús.  Sin este poder de lo Alto, usted estará expuesto a muchas frustraciones y fracasos cuando intente cumplir la comisión de nuestro Señor.

            En general, se le ha dado demasiado énfasis al estudio de las culturas y los lenguajes de los pueblos y naciones.  Este mismo tiempo y energía podría ser dirigido hacia ganar a Cristo y estar divinamente equipado para el servicio.  ¿En qué le beneficiará a usted aprender de culturas y tradiciones, cuando Dios le está enviando allá para darles  a ellos la oportunidad de una totalmente nueva forma de vida, la de echar fuera las tradiciones y prácticas culturales que hacen al Evangelio inefectivo?.   Si usted no está de acuerdo, pare ahora de leer estos pensamientos y lea el libro de los Hechos.  Estudiélo en su totalidad.  Vea como los ministros en la iglesia del Nuevo Testamento lidearon con las tradiciones y culturas del pueblo.  Esto es para lo que sirve el Evangelio, para cambiar a la gente.  ¡Gloria, Aleluya!

            ¿Cuántos de ustedes creen que el Espíritu Santo le enseñará todas las cosas? (Vea Juan 14:26).  Ejercite su fe.  "Todas las cosas" incluye el idioma o cualquier otro medio de comunicación que usted necesita para expresar el amor de Dios.  Yo nunca he estado en la posición de necesitar hablarle a alguien acerca de Jesucristo, en que el Señor no haya provisto la manera.  Muchas veces no fue de la manera que yo esperaba, pero sin embargo, fue provista.  Los caminos del Señor son más altos que los nuestros, ¡Amén!

            Existe mucha discusión innecesaria acerca del choque cultural que se lleva a cabo para adaptarnos a otros ambientes a los cuales no estamos acostumbrados.  Por eso es que Jesús nos dice:  "Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.  Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de Mí, la hallará" (Mt. 16:24-25).  Pablo nos dejó lo siguiente en Fil. 4:11-13: "No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.  Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".  Aunque este pasaje se refiere a provisión material, también se refiere a "cada y toda circunstancia" y "hacer todas las cosas a través de El" es fuertemente enfatizado.  Repito, se requiere fe para agradarlo; fe en Dios que mueva montañas y las lance al mar.  "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan" (He. 11:6)..  "Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.  Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho" (Mr. 11:22-23).

            Muchas veces vemos un máximo esfuerzo puesto en tratar de establecer un ministerio mediante la construcción de edificios y plantas físicas.  Esto es permitido, pero no necesariamente nos es provechoso.  Yo he estado en muchos lugares donde las necesidades de la gente excedían la necesidad de edificios y bases para misiones.  En el Nuevo Testamento nunca vemos que se mencionan "edificios de iglesias" o similares, sólo el edificio de la "iglesia" del Señor Jesucristo, el cual es el pueblo.

            De acuerdo a la Palabra de Dios, veamos donde y como se reunía la iglesia.  Vemos en Hechos 2:44-47,  "Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.  Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían el pan con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo.  Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos".  En Hechos 5:12-15, 42, vemos:  "Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.  De los demás, ninguno se atrevía a juntarse con ellos; mas el pueblo los alababa grandemente.  Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.  Y todos los días en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo".  En Hechos 8:25: "Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y en muchas aldeas de los samaritanos anunciaron el evangelio".  En Hechos 16:25: "Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían".  En Hechos 10:24,27: "Al otro día entraron en Cesarea.  Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos.  Y hablando con él, entró, y halló a muchos que se habían reunido".  En Hechos 20:20: "Y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros públicamente y por las casas".  Y también en Hechos 28:30-31, "Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento".

            Muchas veces por falta de entendimiento del funcionamiento correcto del cuerpo de Cristo en el área de etapas de tiempo, aflora la frustración.  He observado, por ejemplo, obreros cristianos en un campo de ministerio donde ellos estuvieron atados en cuanto al tiempo, por una organización que dictó de acuerdo al marco del tiempo de los hombres, muy frustrados.  Sólo el Espíritu Santo puede estar en la posición final de dirigir a los siervos de Dios de lugar a lugar y de pueblo a pueblo.  Nunca tenga la concepción equivocada de que usted es críticamente indispensable en cierto campo ministerial.  He observado hermanos, que no se apartan del camino, para que Dios pueda usar a alguien más.  Su etapa estaba concluida.  Por otro lado, he observado a otros que abandonan prematuramente el campo, porque las circunstancias o condiciones naturales no son agradables a su carne.  He observado hermanos y hermanas frustrados, porque tenían un tiempo de servicio establecido por el sistema del hombre.  Por ejemplo, un "campo misionero" asignado por dos años.  Pudiera ser que después del primer año su función haya sido cumplida, pero se sienten obligados a permanecer allí, el tiempo establecido, aunque no haya un compromiso del corazón con la labor.  Este tipo de situación, no sólo resulta en un fruto negativo, sino que pudiera endurecer el corazón del obrero para el servicio futuro.

            Veamos las etapas del ministerio en el libro de los Hechos.  En el capítulo ocho, Felipe estaba disfrutando un fructífero ministerio en Samaria.  El Espíritu Santo le habló acerca de un hombre, el eunuco etíope, que viajaba en un camino desértico hacia Gaza.  Debido a que Felipe fue obediente y dispuesto a ir donde Dios lo enviara, este hombre fue salvo.  Después de esto, Felipe fue trasladado en el Espíritu a otras áreas a predicar.  ¿Qué tan larga fue su época con el eunuco?  Quizás una o dos horas, tal vez medio día.  Gloria a Dios.  En el capítulo nueve del libro de los Hechos, Pedro estaba en Lida por la obra del Evangelio.  Muy cerca de allí, en Jope, había necesidad de que el ministerio de Jesús se manifestara.  Pedro respondió a la necesidad, y mucha Gloria fue dada al Señor a causa de su obediencia.    El permaneció en Jope después de esto, por muchos días, en lugar de regresar a Lida.  El estaba disfrutando un ministerio exitoso dondequiera que él iba en el Nombre de Jesús.  El capítulo diez y once de los Hechos describe la dirección del Espíritu a Pedro hacia Cesarea, a la casa de Cornelio, un gentil.  Pedro inicialmente no quería ir, pero después de ir en fe y obediencia, su visión fue grandemente expandida, y él fue convencido de que Dios no hacía acepción de personas.  ¿Quienes somos nosotros para meternos en medio del camino de Dios?  En este mismo capítulo once, Bernabé fue enviado a Antioquía de la iglesia de Jerusalén.  El fue y buscó a Pablo de Tarso, donde él había estado por años, preparándose para el ministerio.  Pablo y Bernabé entonces se quedaron juntos un año con la iglesia de Antioquía y le enseñaron a un número considerable de personas.  Fue aquí donde los discípulos fueron llamados "cristianos" por primera vez.  Mientras observamos el ministerio de Pablo a lo largo del libro de los Hechos, podemos ver que el Señor lo movió de lugar en lugar por diferentes épocas y razones, a veces por meses, otras por años.  Pablo siempre tenía un solo propósito.  Este propósito era predicar y enseñar la palabra de Dios.  Miren en el último capítulo de los Hechos y vean el tipo de ministerio en que estaba involucrado el fiel apóstol Pablo.  Este fue el último registro conocido que tenemos en la Biblia del servicio de Pablo al Señor.  Hechos 28:30-31: "Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento".  Que culminación tan retribuida para estos años de ministerio de este siervo, en los cuales el Espíritu Santo le había permitido andar  como a El (el Espíritu de Dios) le placía ir sobre el mundo conocido, hablando de Jesús.  Algunas veces el Espíritu Santo aún nos impide ir a donde quisiéramos ir (Hechos 16:6-7).  "Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió".  Dios tenía una estrategia diferente para este lugar, Asia.  Hechos 19:9-10: "Pero endureciéndose algunos y no creyendo, maldiciendo el camino delante de la multitud, se apartó Pablo de ellos y separó a los discípulos, discutiendo cada día en la escuela de uno llamado Tiranno.  Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor  Jesús".


El Apoyo

            Mucha ansiedad y energía se gasta, siento decirlo, en el área de buscar el apoyo económico, por parte de los ministros y siervos del Señor.  ¿Por qué es esto?  Se los diré en una oración sencilla.  ¡Es falta de fe en Dios!  Como he mencionado previamente,  no deseche este concepto, hasta que haya considerado la Palabra de Dios en relación a este asunto.

            Si nosotros estamos, de hecho, dedicados a buscar primeramente el reino de Dios y Su justicia, entonces ¿Qué es lo que se nos ha prometido? ¿Hambre, harapos, deserción, una vida llena de necesidades?  ¡Ni Dios lo quiera!  Y El no lo quiere, puesto que Jesús ha prometido no dejarnos nunca, ni olvidarnos, ni desampararnos.  He. 13:5-6: "Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desamparé, ni te dejaré.  De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi Ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre"  Déjenme enfatizar esta verdad bíblica al citar ahora de la Biblia Amplificada, Hebreos 13:5(b), "De ninguna manera te fallaré, ni darme por vencido contigo, ni dejarte sin apoyo.  No lo haré, no lo haré, en ninguna forma te dejaré indefenso ni te desampararé, ni te soltaré (soltar Mi sostén de ti).  ¡Con toda seguridad no lo haré!".  ¡Gloria a Dios!  Que afirmación tan fortificada y llena de poder, y que promesa tenemos de Aquel que nos llamó, nos escogió, nos envía, y nos sostiene, EL SEÑOR JESUCRISTO.  ¡ALELUYA!

            Jesús nos dice en Mt. 6:34: "Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.  Basta a cada día su propio mal".  Esta fue Su afirmación de despedida después de haber gastado los versos 25-33, en detalle, asegurándonos de Su fidelidad.  Usted puede decir en respuesta, yo no creo que Dios me pediría que ejercite mi fe hasta este punto.  Usted está equivocado y engañado.  Jesús les dijo a Sus discípulos en Mt. 10:9-10: "No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre, en vuestros cintos, ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento".  Cuando estamos siendo enviados por Dios a un campo, o por una época de ministerio, ¿Qué apoyo queremos, el de Dios o el del hombre?  No piense que sólo porque parece haber un sistema hecho por el hombre para levantar fondos, que a Dios le place que lo utilicemos.  Nada le agrada a Dios, sino la fe.  "La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (He. 11:1).  Otra versión de esta escritura dice: "Fe es la esencia de las cosas esperadas y la evidencia de las cosas no vistas".  Así es que sabemos que la fe es una fuerza espiritual que tiene esencia y evidencia.  En los años pasados, antes de que yo tuviera algún entendimiento espiritual de estos principios de fe en mi corazón, yo me encontraba sirviendo en "comités de presupuesto" y "juntas de misiones extranjeras".  Que excusa tan lamentable de fe hacia Dios.  Los hombres se reunían para ubicar y planificar como ellos podían proveer para lo que es de Dios.  No funcionaba entonces, y tampoco funcionará ahora.  No se deje engañar con todas las promesas de los hombres, iglesias, juntas para misiones, y otras organizaciones.  Ponga su confianza en el Señor.  Lea Jer. 17:5-8, "Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.  Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.  Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.  Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a las corrientes echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto".

            Si gastamos nuestro tiempo y energía en las técnicas naturales y habilidades de los hombres para obtener el apoyo para el ministerio al que sentimos que hemos sido llamados; tarde o temprano esos recursos se agotarán.  ¿Por qué no dar ese tiempo y energía a la expansión del Evangelio, sin estar preocupados por "apoyo" para "nuestro proyecto"?.  Yo prefiero depender de Dios que del hombre, como mi recurso.

            Déjenme decir ahora mismo, que esto no implica de forma alguna, que Dios elimina el usar al cuerpo de Cristo para ayudar a sostenernos.  Es escritural que recibamos apoyo material de nuestros hermanos y hermanas.  Veamos la Palabra de Dios en relación a estos puntos.  En II Co. capítulos 8-11, Pablo se refiere al soporte recibido y a actitudes que deberíamos de tener en relación a este sostén.  II Co. 8:1-4, "Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia  de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.  Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas , y aún más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos".  Que bendición saber que hubo y hay hoy día cristianos que están, no sólo dispuestos, sino rogando, por oportunidades para dar para el soporte de los santos.  Dios le habla a Su pueblo en el área de dar.  Algunos escuchan y obedecen, otros no.  Esta es la razón por la que usted nunca debe poner su confianza en la humanidad.  He tenido a mucha gente que me ha hablado, totalmente motivada, acerca de su deseo de apoyar el ministerio en el cual yo he estado envuelto.  El tiempo es el que luego revela si ellos han sido sinceros o no.  Es bueno recibir palabras de aliento de los hermanos, pero si usted confía sólo en sus palabras, por momentos se sentirá desilusionado.  Confíe en Dios.  He tenido personas  que han ofrendado al ministerio del cual yo era parte.  Personas que nunca esperé, aún paganos han ayudado.  Pr. 13:22: "...Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo".  Dios honra la actitud del corazón.  Ver II Co. 8:12-13, "Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.  Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para igualdad..."  Nosotros los que estamos en el ministerio, no hemos de recibir ofrendas solamente, sino también buscar la manera de ayudar a otros.  Ver II Co. 8:14-15: "Sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos".  ¡Gloria a Dios!  ¿Usted cree que Dios quiere que compartamos?  Si.  Por esta razón el Espíritu Santo le hablará a la gente en favor suyo y le hablará a usted a favor de otras personas.

            Es muy importante que le permitamos a Dios elaborar nuestro sostén.  ¿Por qué?  una razón es porque Dios bendice a los dadores alegres y motivados.  Vea II Co. 9:6-7: "Pero esto digo: El que siembra escasamente también segará escasamente; y el que siembra generosamente (con bendición), generosamente (con bendición) también segará.  Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre".  Es necesario que usted tenga el principio de dar en su corazón.  Espero que usted esté en un grupo o congregación que pueda ayudarle a crecer en esta área.  No podemos esperar recibir en ninguna medida, hasta que hayamos aprendido a dar y a compartir también.  Es por esto que muchos "ministros" están gastando la mayor parte de su tiempo hoy, pidiendo y luego tratando de proteger su ingreso.  Esta no es la forma de Dios.  Dese usted mismo y de todos sus recursos a El y a las necesidades de otros.  Usted nunca estará decepcionado ni avergonzado.  ¡Aleluya!

            ¿No es sorprendente que Dios fue capaz de suplir las necesidades de Sus santos en los primeros tiempos de la iglesia, sin tener listas de correo, televisión, radio, instituciones de préstamo, computadoras, y otros brazos de carne incorporados por muchos cristianos hoy en día.  II Co. 9:10-12 dice: "Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.  Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios".  Hoy en día hay muchos "ministros" que despojan (trasquilan la lana) y drenan al cuerpo de Cristo, de los recursos que Dios quiere que sean utilizados para ayudar a suplir las necesidades de otros y para ser dados a los pobres.  Algunas de estas personas necesitan estarle creyendo a Dios para su apoyo y el apoyo de otros, en lugar de usar  el Evangelio como un medio de ganancia.  I Ti. 6:3-5(Amp.): "Pero si alguno enseña de otra manera no se conforma a (no está de acuerdo con) las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, el Mesías, y la enseñanza (doctrina) que es conforme a (de acuerdo con) la piedad-piedad hacia Dios- Está lleno de orgullo, repleto de capricho y vanagloria, (aunque él es) deplorablemente ignorante.  Tiene una inclinación morbosa por la controversia y disputas, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, las cuales producen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias y fricción perpetua entre hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que se imaginan que la piedad (devoción) y la justicia son una fuente de ganancia - un negocio para hacer dinero, un medio de vida -  Apártate de los tales".  En II Co. 11:8-9, Pablo afirma, "He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros.  Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad,  a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso".  Puedo asegurarles hermanos y hermanas, que si nosotros continuamos en el servicio del Señor, seremos enviados a ministrar a otros lugares donde no recibiremos ofrendas de esas personas.  ¿Estamos dispuestos a trabajar con nuestras propias manos para suplir nuestras necesidades y las necesidades de otros también?  Vea I Ts. 2:9: "Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios".

            El Evangelio es gratis, sin costo alguno.  ¿Podemos decir que tenemos el derecho de obligar a alguien a que nos pague por compartir la palabra de Dios y dar servicio?.  Pablo tenía un ministerio notable, ¿No lo dirían así?  ¿Tomó él ventaja de aquellos a quienes fue enviado, o por quienes fue enviado?  ¡No!  Miren en I Co. 9:11-18.  Léanlo cuidadosamente, medite en estas palabras inspiradas por el Espíritu Santo.  "Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?  Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros?  Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.  ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?  Así también ordenó el Señor  a los que anuncian el evangelio , que vivan del evangelio.  Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi gloria.  Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!  Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada.  ¿Cuál, pues, es mi galardón?  Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio".  Yo alabo a Dios por Su provisión.  Permitamos que nuestras mentes sean renovadas.  Si necesitamos alguna comida, necesitamos estar abiertos a que Dios le hable a alguien para que provea nuestra comida.  No necesariamente debemos tener siempre la bolsa llena de dinero.  Si necesitamos ropa, Dios proveerá la ropa.  Si necesitamos abrigo, Dios proveerá el abrigo.  Puede ser que no obtengamos el título de propiedad de ello, pero podremos hacer uso de ello.  Si necesitamos transporte, Dios proveerá el transporte para nosotros.  Quizás no sea un carro último modelo o un camión propio, pero si podemos usarlo, suplirá la necesidad del momento.  ¿Qué acerca de las necesidades de mañana, hermano?  "Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda buena obra para que hagáis Su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén.”  (He. 13:20-21)

            No se limite en su concepto de Dios fluyendo a través de usted o hacia usted.  Nosotros pudiéramos tener calculadas nuestras necesidades hasta el último centavo.  Este es un asunto tan diminuto con Dios, ya que El ha prometido suplir nuestras necesidades si somos fieles. Deberíamos de esperar y desear que Dios nos use como vasos de bendición, por encima y sobre nuestras propias necesidades personales.  Dios quiere bendecirnos para que podamos bendecir a otros.  ¡Aleluya!  Con la ayuda y la gracia de Dios nuestra actitud puede ser cambiada de estar preocupados por nuestras propias necesidades a estarlo por las necesidades de los demás.  Así es como es un verdadero siervo y ministro de Dios.  ¡Amén!  (Para más consideraciones sobre este tema, les recomiendo leer y estudiar el libro, “Un Dios Generoso, Un Pueblo Generoso”)


Conclusiones

            A través de los años, he guardado mi mente contra las herejías, mediante limitar mi lectura de libros escritos por hombres.  He sentido que era mi responsabilidad principal leer, estudiar,  y meditar en la Palabra de Dios.  En años recientes he sido grandemente inspirado por los escritos de hermanos sinceros a escudriñar las escrituras  aún más cuidadosamente.  Yo no me considero a mí mismo un autor.  Por esta razón yo  someto humildemente a ustedes estas "consideraciones".  Tome de ellas sólo lo que dé testimonio con el Espíritu Santo y la Palabra de Dios que mora abundantemente en ustedes.  Recuerde, "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra". (II Ti. 3:16-17).

            “El Señor Jesucristo esté con tu espíritu.  La gracia sea con vosotros.  Amén.”  (II Ti. 4:22). 

            En el Nombre de Jesús
            Buddy Axley

 
  www.axley.org